jueves, 1 de octubre de 2015

EUTANASIA ( “eu”, bien, “Thánatos”, muerte)


Etimológicamente, eutanasia (del griego “eu”, bien, “Thánatos”, muerte) no significa otra cosa que buena muerte, bien morir, sin más. Hoy, más estrictamente, se entiende por eutanasia el llamado homicidio por compasión, es decir, el causar la muerte de otro por piedad ante su sufrimiento o atendiendo a su deseo de morir por las razones que fuere. 
Llamaremos eutanasia a la actuación cuyo objeto es causar muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, bien a petición de éste, bien por considerar que su vida carece de la calidad mínima para que merezca el calificativo de digna. En ella están los elementos esenciales que configuran un fenómeno complejo como es la eutanasia:
·       la muerte ha de ser el objetivo buscado, ha de estar en la intención de quien practica la eutanasia: no es eutanasia, por tanto, el aplicar un tratamiento necesario para aliviar el dolor, aunque acorte la expectativa de vida del paciente como efecto secundario no querido, ni puede llamarse eutanasia al resultado de muerte por imprudencia o accidente;
·       puede producirse por acción (administrar sustancias tóxicas mortales) o por omisión (negarle la asistencia médica debida); ha de buscarse la muerte de otro, no la propia. No consideraremos el suicidio como forma peculiar o autónoma de eutanasia,
Los motivos son un elemento sustancial para hablar de eutanasia con propiedad.
·         puede realizarse porque la pide el que quiere morir. La ayuda o cooperación al suicidio sí la consideramos una forma de eutanasia;
·       puede realizarse para evitar sufrimientos, que pueden ser presentes o futuros, pero previsibles; o bien porque se considere que la calidad de vida de la víctima no alcanzará o no mantendrá un mínimo aceptable (deficiencias psíquicas o físicas graves, enfermedades degradantes del organismo, ancianidad avanzada, etc.).
El sentimiento subjetivo de estar eliminando el dolor o las deficiencias ajenas es elemento necesario de la eutanasia; de lo contrario estaríamos ante otras formas de homicidio.

La renuncia a la obstinación terapéutica sin esperanza - que se suele designar como encarnizamiento terapéutico - merece una consideración aparte y, en sentido estricto, no puede considerarse eutanasia, aunque desde el mero punto de vista etimológico sea, desde luego, una forma de favorecer la "buena muerte". Este es un ejemplo concreto de lo fácilmente que se introduce la confusión en esta materia por los diversos significados que pueden darse a una misma palabra.

¿Cuántas clases de eutanasia hay?

Según el criterio que se emplee, hay diversas clasificaciones del fenómeno de la eutanasia que dependen también del significado que se dé al término.
Desde el punto de vista de la víctima la eutanasia puede ser voluntaria o involuntaria, según ser solicitada por quien quiere que le den muerte o no; perinatal, agónica, psíquica o social, según se aplique a recién nacidos deformes o deficientes, a enfermos terminales, a afectados de lesiones cerebrales irreversibles o a ancianos u otras personas tenidas por socialmente improductivas o gravosas, etc. Algunos hablan de auto eutanasia refiriéndose al suicidio, pero eso no es, propiamente, una forma de eutanasia, aunque muchos de sus patrocinadores defienden también, con arreglo a su propia lógica, el derecho al suicidio.
Desde el punto de vista de quien la practica, se distingue entre eutanasia activa y pasiva, según provoque la muerte a otro por acción o por omisión, o entre eutanasia directa e indirecta: la primera sería la que busca que sobrevenga la muerte, y la segunda la que busca mitigar el dolor físico, aun a sabiendas de que ese tratamiento puede acortar efectivamente la vida del paciente; pero esta última no puede tampoco llamarse propiamente eutanasia.

 ¿Qué se entiende por distanasia?

La distanasia (del griego "dis", mal, algo mal hecho, y "thánatos", muerte) es etimológicamente lo contrario de la eutanasia, y consiste en retrasar el advenimiento de la muerte todo lo posible, por todos los medios, proporcionados o no, aunque no haya esperanza alguna de curación y aunque eso signifique infligir al moribundo unos sufrimientos añadidos a los que ya padece, y que, obviamente, no lograrán esquivar la muerte inevitable, sino sólo aplazarla unas horas o unos días en unas condiciones lamentables para el enfermo.
La distanasia también se llama "ensañamiento" y, “encarnizamiento terapéutico", aunque sería más preciso denominarla "obstinación terapéutica".

¿Qué es la ortotanasia?

Con esta palabra (del griego "orthos", recto, y "thánatos", muerte), se ha querido designar la actuación correcta ante la muerte por parte de quienes atienden al que sufre una enfermedad incurable en fase terminal. La ortotanasia estaría tan lejos de la eutanasia, en el sentido apuntado aquí, como de la distanasia u obstinación terapéutica. Este término, reciente, no se ha consagrado más que en ciertos ambientes académicos, sin hacer fortuna en el léxico habitual de la calle; pero su sola acuñación revela la necesidad de acudir a una palabra distinta de "eutanasia" para designar precisamente la buena muerte, que es lo que se supone que tendría que significar la eutanasia, y que sin embargo ya no significa, porque designa la otra realidad mencionada: una forma de homicidio.

¿Cuáles son los principales argumentos que se emplean para promover la legalización de la eutanasia?

Se suele promover la legalización de la eutanasia y su aceptación social con cinco clases de argumentos:
·       el derecho a la muerte digna, expresamente querida por quien padece sufrimientos atroces;
·       el derecho de cada cual a disponer de su propia vida, en uso de su libertad y autonomía individual;
·       la necesidad de regular una situación que existe de hecho. Ante el escándalo de su persistencia en la clandestinidad;
·       el progreso que representa suprimir la vida de los deficientes psíquicos profundos o de los enfermos en fase terminal, ya que se trataría de vidas que no pueden llamarse propiamente humanas;
·       la manifestación de solidaridad social que significa la eliminación de vidas sin sentido, que constituyen una dura carga para los familiares y para la propia sociedad.
No todos los partidarios de la eutanasia comparten todos estos argumentos; pero todos, en cambio, comparten los dos primeros, y a menudo el tercero.
La eutanasia, tal y como la plantean los defensores de su legalización, afecta de lleno al mundo de la Medicina, puesto que las propuestas de sus patrocinadores siempre hacen intervenir al médico o al personal sanitario. Pero la cuestión de la eutanasia no es, propiamente hablando, un problema médico, o no tendría que serlo.
Porque la razón de ser de la Medicina es la curación del enfermo en cualquier fase de su dolencia, la mitigación de sus dolores, y la ayuda a sobrellevar el trance supremo de la muerte cuando la curación no es posible. La eutanasia, por el contrario, no sólo es la renuncia a esa razón de ser, sino que consiste en la deliberada decisión de practicar justamente lo opuesto a la Medicina, ya que es dar muerte a otro, aunque sea en virtud de una presunta compasión. Cualquiera es perfectamente capaz de advertir la diferencia sustancial que existe entre ayudar a un enfermo a morir dignamente y provocarle la muerte.

¿Qué es el encarnizamiento terapéutico?

Con esta denominación, o la de "ensañamiento terapéutico" - que acaso sean menos acertadas que la de "obstinación terapéutica", que refleja mejor la intención con que se practica -, se quiere designar la actitud del médico que, ante la certeza moral que le dan sus conocimientos de que las curas o los remedios de cualquier naturaleza ya no proporcionan beneficio al enfermo y sólo sirven para prolongar su agonía inútilmente, se obstina en continuar el tratamiento y no deja que la naturaleza siga su curso.
Esta actitud es consecuencia de un exceso de celo mal fundamentado, derivado del deseo de los médicos y los profesionales de la salud en general de tratar de evitar la muerte a toda costa, sin renunciar a ningún medio, ordinario o extraordinario, proporcionado o no aunque eso haga más penosa la situación del moribundo.
En otras ocasiones cabe hablar más propiamente de ensañamiento terapéutico, cuando se utiliza a los enfermos terminales para la experimentación de tratamientos o instrumentos nuevos. Aunque esto no sea normal en nuestros días, la historia, por desgracia, nos aporta algunos ejemplos.
En cualquier caso, la obstinación terapéutica es gravemente inmoral, pues instrumentaliza a la persona subordinando su dignidad a otros fines.

 ¿Qué significa " Medicina paliativa”?

La Medicina paliativa es una forma civilizada de entender y atender a los pacientes terminales, opuesta principalmente a los dos conceptos extremos ya aludidos: obstinación terapéutica y eutanasia.
Esta es una nueva especialidad de la atención médica al enfermo terminal y a su entorno, que contempla el problema de la muerte del hombre desde una perspectiva profundamente humana, reconociendo su dignidad como persona en el marco del grave sufrimiento físico y psíquico que el fin de la existencia humana lleva generalmente consigo.
En definitiva, la Medicina paliativa es, ni más ni menos, un cambio de mentalidad ante el paciente terminal. Es saber que, cuando ya no se puede curar, aún podemos cuidar; es la consciencia de cuándo se debe iniciar ese cambio: si no puedes curar, alivia; y si no puedes aliviar; por lo menos consuela. En ese viejo aforismo se condensa toda la filosofía de los cuidados paliativos.

¿La Medicina paliativa es la alternativa a la eutanasia?

En realidad, no. La Medicina paliativa es más propiamente alternativa al llamado "encarnizamiento terapéutico" u "obstinación terapéutica". No es alternativa a la eutanasia, porque la eutanasia no es sino un grave atentado a la vida humana y a su dignidad.
¿No puede considerarse, entonces, una forma de eutanasia el aplicar sustancias analgésicas, a sabiendas de que eso puede acortar la vida del paciente?
No. Cuando el tratamiento del dolor es ya prácticamente lo único que se puede hacer por el enfermo terminal, el efecto secundario que ciertos analgésicos tengan respecto del acortamiento de la vida no puede considerarse como una forma de eutanasia, porque no se persigue el destruir esa vida, sino aliviar el dolor; y este propósito paliativo puede, ante la inminencia de la muerte, ser preferente para esperar la llegada de la muerte en las condiciones menos angustiosas.

¿En qué consiste el argumento de la "muerte digna" a que se refieren los partidarios de la eutanasia para intentar justificarla?

Este argumento es uno de los principales que se utilizan hoy para promover la legalización de la eutanasia. En síntesis puede formularse de esta manera: La técnica médica moderna dispone de medios para prolongar la vida de las personas, incluso en situación de grave deterioro físico. Gracias a ella es posible salvar muchas vidas que hace unos años estaban irremisiblemente perdidas; pero también se dan casos en los que se producen agonías interminables y dramáticas, que únicamente prolongan y aumentan la degradación del moribundo. Para estos casos, la legislación debería permitir que una persona decidiera, voluntaria y libremente, ser ayudada a morir. Esta sería una muerte digna, porque sería la expresión final de una vida digna.

¿Es aceptable este argumento?

No lo es, porque en él, junto a consideraciones razonables acerca de la crueldad de la obstinación terapéutica, se contiene una honda manipulación de la noción de dignidad. En este argumento subyace la grave confusión entre la dignidad de la vida y la dignidad de la persona. En efecto, hay vidas dignas y vidas indignas, como puede haber muertes dignas y muertes indignas. Pero por indigna que sea la vida o la muerte de una persona, en cuanto tal persona tiene siempre la misma dignidad, desde la concepción hasta la muerte, porque su dignidad no se fundamenta en ninguna circunstancia, sino en el hecho esencial de pertenecer a la especie humana. Por eso los derechos humanos, el primero de los cuales es el derecho a la vida, no hacen acepción de personas, sino que, muy al contrario, están establecidos para todos, con independencia de su condición, su estado de salud, su raza o cualquier otra circunstancia.
Es digno, ciertamente, renunciar a la obstinación terapéutica sin esperanza alguna de curación o mejora y esperar la llegada de la muerte con los menores dolores físicos posibles; como es digno también el preferir esperar la muerte con plena consciencia y experiencia del sufrimiento final. Nada de eso tiene que ver con la eutanasia; la provocación de la muerte de un semejante, por muy compasivas que sean las motivaciones, es siempre ajena a la noción de dignidad de la persona humana.

La Iglesia no condena en toda circunstancia la guerra y la pena de muerte. ¿No es contradictorio esto con su postura sobre la eutanasia?

No es contradictorio por cuanto la guerra y la pena de muerte pueden ser expresión del derecho a la legitima defensa contra la agresión injusta, que la Iglesia siempre ha reconocido a las personas y las sociedades y que, por otra parte, es admitida por todos los ordenamientos jurídicos contemporáneos como por las declaraciones internacionales sobre derechos humanos. La eutanasia, por el contrario, jamás puede ser entendida como legitima defensa aunque materialmente su efecto sea el mismo que el de la guerra o la pena de muerte.
Uno de los requisitos para considerar admisible la legítima defensa es el de la proporcionalidad entre el ataque que se recibe y el daño que se causa al agresor. Hoy día se extiende el convencimiento entre muchos moralistas - y ello ha sido reflejado en algunos textos del episcopado mundial - de que los medios de destrucción masiva existentes hacen desproporcionado cualquier guerra en la que se usen estos medios. Asimismo se extiende la opinión de que la ineficacia acreditada de la pena de muerte como elemento disuasorio, la convierte también en desproporcionado para justificarla moralmente como legítima defensa social. Por tanto, en la medida en que medios distintos de la pena de muerte y la guerra sean suficientes para defender las vidas humanas contra el agresor y para proteger la paz pública, estos recursos no sangrientos deben preferirse por ser más proporcionados y más conformes al fin perseguido y a la dignidad humana.

¿Se puede resumir en pocas palabras cuál es la doctrina de la Iglesia sobre la eutanasia?

La doctrina de la Iglesia sobre la eutanasia es la que ha quedado expuesta en este documento, pero podemos resumirla ahora en forma de decálogo:
1.     Jamás es lícito matar a un paciente, ni siquiera para no verle sufrir o no hacerle sufrir, aunque él lo pidiera expresamente. Ni el paciente, ni los médicos, ni el personal sanitario, ni los familiares tienen la facultad de decidir o provocar la muerte de una persona.
2.     No es lícita la acción que por su naturaleza provoca directa o intencionalmente la muerte del paciente.
3.     No es lícito omitir una prestación debida a un paciente, sin la cual va irremisiblemente a la muerte; por ejemplo, los cuidados vitales (alimentación por tubo y remedios terapéuticos normales) debidas a todo paciente, aunque sufra un mal incurable o esté en fase terminal o aun en coma irreversible.
4.     Es lícito rehusar o renunciar a cuidados y tratamientos posibles y disponibles, cuando se sabe que resultan eficaces, aunque sea sólo parcialmente. En concreto, no se ha de omitir el tratamiento a enfermos en coma si existe alguna posibilidad de recuperación, aunque se puede interrumpir cuando se haya constatado su total ineficacia. En todo caso, siempre se han de mantener las medidas de sostenimiento.
5.     No existe la obligación de someter al paciente terminal a nuevas operaciones quirúrgicas, cuando no se tiene la fundada esperanza de hacerle más llevadera su vida.
6.     Es lícito suministrar narcóticos y analgésicos que alivien el dolor, aunque atenúen la consciencia y provoquen de modo secundario un acortamiento de la vida del paciente. Siempre que el fin de la acción sea calmar el dolor y no provocar subrepticiamente un acortamiento sustancial de la vida; en este caso, la moralidad de la acción depende de la intención con que se haga y de que exista una debida proporción entre lo que se logra (la disminución del dolor) y el efecto negativo para la salud.
7.     Es lícito dejar de aplicar tratamientos desproporcionados a un paciente en coma irreversible cuando haya perdido toda actividad cerebral. Pero no lo es cuando el cerebro del paciente conserva ciertas funciones vitales, si esa omisión provocase la muerte inmediata.
8.     Las personas minusválidas o con malformaciones tienen los mismos derechos que las demás personas, concretamente en lo que se refiere a la recepción de tratamientos terapéuticos. En la fase prenatal y postnatal se les han de proporcionar las mismas curas que a los fetos y niños sin ninguna minusvalía.
9.     El Estado no puede atribuirse el derecho a legalizar la eutanasia, pues la vida del inocente es un bien que supera el poder de disposición tanto del individuo como del Estado.

10.  La eutanasia es un crimen contra la vida humana y contra la ley divina, del que se hacen corresponsables todos los que intervienen en la decisión y ejecución del acto homicida.






CUESTIONARIO PELÍCULA "MAR ADENTRO"
1.      Resumen del argumento de la película. Da un sumario de la historia en una sola frase.
2.      Según tú ¿cuál es el tema principal de la película?
3.      ¿Qué significa el título de la película?  ¿Cuál es el significado del tema del mar?
4.      Descripción física y psicológica de 2 personajes.
5.      La película reflexiona sobre la eutanasia.
5.1.- ¿Cuál es la opinión general que nos intenta transmitir la película?
5.2.- ¿Qué personajes defienden posturas contrarias y que argumentos aportan al respecto?
5.3. ¿Qué opinas tú sobre el derecho a morir dignamente?
6.      ¿Qué opinión te merece esta película? ¿Te ha gustado? ¿La recomiendas?
7.      Sobre la vida: ¿Qué significa la vida? ¿Ha de ser útil?
8.      Sobre la dignidad: ¿Qué entendemos por dignidad para vivir o morir?
9.      Sobre el amor: ¿Qué esperamos del amor?, ¿Merece la pena seguir viviendo en la situación de Ramón?·¿Qué ocurre con Julia? ¿Por qué cambia de decisión?·¿Por qué sonríe entre sollozos la cuñada de Ramón cuando se despide de Ramón al marcharse a Boiro?
10.  ¿La película ha cambiado tu opinión sobre las personas que quieren quitarse la vida?
11.  ¿La religión debería influir en cuestiones del Estado? ¿Hasta qué punto deberían las autoridades ejercer control sobre la vida del individuo?


CUESTIONARIO PELÍCULA "INTOCABLE"
1.- ¿Cuál es la situación de Philippe y de Driss al comienzo de la película? ¿Qué diferencias  hay entre ellos? ¿Qué semejanzas?
2.- ¿Qué es lo que aprecia Philippe en Driss? ¿Y Driss en Philippe?
3.- ¿Qué te sugiere el título de la película? ¿Qué otro título pondrías?
4.- ¿Qué es lo que más te ha gustado de la película? ¿Por qué?
5 .- ¿Qué límites encuentras en tu vida que te impiden crecer y vivir con alegría y pasión?
6.- ¿Qué importancia le das al humor en tu vida? ¿Cuáles son las escenas que más gracia te han causado? ¿Por qué?
7.- ¿Cuáles son las cualidades más importantes de Philippe y de Driss? ¿Y sus defectos?
8.- Uno de los momentos clave de la película es la contratación de Driss. Mientras que todos los aspirantes al puesto muestran sus títulos y su preparación para el trabajo, Driss se presenta con el papel del paro, con el único objetivo de que se lo sellen para seguir  cobrando el desempleo. En una sociedad como la nuestra nadie lo contrataría; entonces ¿por qué crees que Philippe contrata a Driss? ¿qué ha visto en él?
9.- La película nos describe la relación de amistad entre dos heridos de la vida. Uno por la invalidez física y el otro por la invalidez social causada por la inmigración y la marginación. ¿Cuáles son las secuencias dónde esto se pone de manifiesto? ¿Cómo se ayudan y cuál es la evolución de los dos personajes?
10.- ¿Cómo crees que se aborda la discapacidad en la película? ¿Cómo crees que influyen  los recursos económicos en la vivencia de la discapacidad?
11.- ¿Qué te sugiere la película para tu vida?



martes, 29 de septiembre de 2015

2016 Año Santo de la Misericordia

Del 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción
 al 20 de noviembre de 2016, domingo de Nuestro Señor Jesucristo Rey del universo




La misericordia es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.


El Jubileo de la Misericordia es un jubileo que se celebrara durante el Año Santo Extraordinario que comenzará el 8 de diciembre de 2015 y concluirá el 20 de noviembre de 2016, para celebrar el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, profundizar en su implantación y situar en un lugar central la Divina Misericordia, con el fortalecimiento de la confesión.

El Jubileo o Año Santo es una celebración que tiene lugar en distintas Iglesias cristianas históricas, particularmente la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, y que conmemora un año sabático con significados particulares. Tiene sus orígenes en el judaísmo, en tanto que en el cristianismo encuentra su primera expresión al inicio del ministerio público de Jesús de Nazaret, con el anuncio del cumplimiento del año de gracia del Señor, tal como lo expresaba el Libro de Isaías (Isaías 61:1-2).

La Divina Misericordia es una devoción cristiana enfocada en la misericordia de Dios y su poder, particularmente como una acción de confianza en que la misericordia de Dios y su pasión es el precio ya pagado por nuestros pecados, y que si confiamos en Jesús nuestros pecados nos serán perdonados; Jesús no será nuestro juez sino nuestro Salvador misericordioso.

El Papa Francisco explicó las formas en las que los fieles podrán obtener la indulgencia durante este jubileo; ya sea en Roma, en cualquier lugar del mundo e incluso en las cárceles. El Santo Padre también explica el modo en el que deben proceder los enfermos y ancianos para obtener esta gracia.
En cualquiera de los siguientes casos que se mencionan para obtener la indulgencia se debe cumplir primeramente con las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre.

1.- Los fieles “están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión”.

2.- “Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la Santa Eucaristía con un reflexión sobre la misericordia”.
El Papa precisa que “será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por mí y por las intenciones que llevo en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo”.

3.- El Papa Francisco señala también que cada vez que un fiel realice personalmente una o más las obras de misericordia corporales y espirituales “obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar”.
“De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad”, resalta el Papa.

4.- Sobre los enfermos y las personas ancianas que no pueden salir de casa, el Pontífice afirma que para ellos “será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad”.
“Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar”.

5.- Sobre los presos, el Pontífice explica que “en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad”.

6.- Indulgencia para los difuntos: “de igual modo que los recordamos en la celebración eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin”.

¿Cuáles son las obras de misericordia?

El Papa Francisco ha convocado un año Jubilar de la Misericordia, y ha recomendado durante ese tiempo realizar las obras de misericordia pero, ¿qué son y cuáles son?

"Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado." Papa Francisco, Bula Misericordiae Vultus.

¿Qué son las obras de misericordia?
Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios.

La misericordia no se queda en una escueta actitud de compasión: la misericordia se identifica con la superabundancia de la caridad que, al mismo tiempo, trae consigo la superabundancia de la justicia. Misericordia significa mantener el corazón en carne viva, humana y divinamente transido por un amor recio, sacrificado, generoso. Así glosa la caridad San Pablo en su canto a esa virtud: la caridad es sufrida, bienhechora; la caridad no tiene envidia, no obra precipitadamente, no se ensoberbece, no es ambiciosa, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, no se huelga de la injusticia, se complace en la verdad; a todo se acomoda, cree en todo, todo lo espera y lo soporta todo.

¿Cuáles son las obras de misericordia?
Hay catorce obras de misericordia: siete corporales y siete espirituales.

Obras de misericordia corporales:

1) Visitar a los enfermos

2) Dar de comer al hambriento

3) Dar de beber al sediento

4) Dar posada al peregrino

5) Vestir al desnudo

6) Visitar a los presos

7) Enterrar a los difuntos

Obras de misericordia espirituales:

1) Enseñar al que no sabe

2) Dar buen consejo al que lo necesita

3) Corregir al que se equivoca

4) Perdonar al que nos ofende

5) Consolar al triste

6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo

7) Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.


Síntesis Bula Misericordiae vultus, Papa Francisco,
Año de la Misericordia 2015-2016

“Bula es una palabra que tiene su origen en el vocablo latino bulla. Se trata, de acuerdo a su aplicación, del nombre con el que se identifica a una documentación de índole pontificia que expide la Cancillería Apostólica y se legitima mediante la impresión de un sello de plomo o bien del sello papal. Estos documentos tratan sobre múltiples temáticas relevantes de los quehaceres clericales, aunque también se abordan allí asuntos civiles.
La bula, por lo tanto, es un instrumento que se fundamenta en el poder del Papa. Puede incluir ordenanzas, condenaciones, decretos de indulgencias o la concesión de diversos tipos de beneficios, por ejemplo.
Los sellos de plomo en cuyos puntos centrales se observa la imagen de una cruz, las figuras de San Pedro y San Pablo y la firma del Papa junto al año de publicación y fecha del pontificado forman parte de la estructura formal de las bulas, las cuales se envían al arzobispo de la diócesis. Éste será el responsable de distribuir la bula, que se redacta en latín, para que llegue a las parroquias.
A lo largo de la historia existieron diferentes tipos de bula, como la bula de la Santa Cruzada (con indulgencias para quienes combatían a los infieles), la bula de difuntos (con indulgencias para un individuo fallecido), la bula de lacticinios (una autorización para que los eclesiásticos usen lacticinios en los tiempos en que les estaba vedado) y la bula de carne (que dispensaba de comer de vigilia).
No obstante, tampoco hay que pasar por alto otro tipo de bulas tales como la conocida como bula de oro. Esta fue realizada en el año 1356 por el emperador Carlos IV de Alemania y consiguió el respaldo del resto de príncipes del Imperio. En la misma lo que se establecía y dictaminaba eran cuestiones tan relevantes para dichas figuras como el método de elección del emperador, el número de personas que debían participar en dicho proceso o las ceremonias que traería consigo esa citada elección.
De la misma forma, el término bula ha dado lugar al desarrollo y creación de un amplio número de locuciones adverbiales que se utilizan con más o menos frecuencia en el ámbito coloquial. Así, por ejemplo, nos encontramos con la expresión “no poder con la bula”. La misma se utiliza para dejar patente que una persona en cuestión no se encuentra con fuerzas para hacer nada en ese momento.
Y todo ello sin olvidar tampoco la existencia de la locución “tener bula para algo”. En este caso la misma se emplea para determinar que alguien cuenta con una serie de ventajas, facilidades y beneficios a la hora de conseguir algo difícil frente a otras personas que no cuentan con ninguna de esas mencionadas cuestiones a su favor para alcanzar el mismo objetivo.
Cabe resaltar que el origen etimológico de bula refiere a toda clase de objeto o elemento de apariencia redonda y carácter artificial. La noción solía emplearse en otros tiempos para nombrar a una medalla que portaban los hijos de las familias nobles romanas hasta el momento en que comenzaban a vestir la toga.
Además de todo lo expuesto hay que subrayar finalmente que en este año el famoso grupo de rock Status Quo ha estado llevando a cabo el rodaje de su película titulada “Bula Quo” donde los citados artistas se interpretan a ellos mismos.”

La Bula de convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia titulada “Vultus Misericordiae” se compone de 25 números. El Papa Francisco describe los rasgos más sobresalientes de la misericordia situando el tema, ante todo, bajo la luz del rostro de Cristo. La misericordia no es una palabra abstracta, sino un rostro para reconocer, contemplar y servir.
La Bula se desarrolla en clave trinitaria (números 6-9) y se extiende en la descripción de la Iglesia como un signo creíble de la misericordia: “La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia” (n. 10).
Francisco indica las etapas principales del Jubileo.
La apertura coincide con el quincuagéismo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II:” La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento. Para ella iniciaba un nuevo periodo de su historia.
Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo” (n. 4).
La conclusión tendrá lugar “en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016. En ese día, cerrando la Puerta Santa, tendremos ante todo sentimientos de gratitud y de reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia.
Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos a la Señoría de Cristo, esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro“ (n. 5).
Una peculiaridad de este Año Santo es que se celebra no sólo en Roma, sino también en todas las demás diócesis del mundo. La Puerta Santa será abierta por el Papa en San Pedro el 8 de diciembre, y el domingo siguiente en todas las iglesias del mundo.
Otra de las novedades es que el Papa da la posibilidad de abrir la Puerta Santa también en los santuarios, meta de muchos peregrinos.
El Papa Francisco, recupera la enseñanza de San Juan XXIII, que hablaba de la “medicina de la Misericordia” y de Pablo VI que identificó la espiritualidad del Vaticano II con la del samaritano.
La Bula también explica algunos aspectos sobresalientes del Jubileo: primero el lema “Misericordiosos como el Padre”, a continuación el sentido de la peregrinación y sobre todo la necesidad del perdón.
El tema particular que interesa al Papa se encuentra en el n. 15: las obras de misericordia espirituales y corporales deben redescubrirse “para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina”.
Otra indicación atañe a la Cuaresma con el envío de los “Misioneros de la Misericordia” (n. 18). Nueva y original iniciativa con la que el Papa quiere resaltar de forma aún más concreta su cuidado pastoral. El Papa trata en los nn. 20-21 el tema de la relación entre la justicia y la misericordia, demostrando que no se detiene en una visión legalista, sino que apunta a un camino que desemboca en el amor misericordioso.
El n. 19 es un firme llamamiento contra la violencia organizada y contra las personas ”promotoras o cómplices” de la corrupción. Son palabras muy fuertes con las que el Papa denuncia esta “llaga putrefacta” e insiste para que en este Año Santo haya una verdadera conversión: “¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida!
Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Delante de tantos crímenes cometidos, escuchad el llanto de todas las personas depredadas por vosotros de la vida, de la familia, de los afectos y de la dignidad. Seguir como estáis es sólo fuente de arrogancia, de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto de lo que ahora pensáis.
El Papa os tiende la mano. Está dispuesto a escucharos. Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia” (n. 19).
La referencia a la Indulgencia como tema tradicional del Jubileo se expresa en el n. 22.
Un último aspecto original es el de la misericordia como tema común a Judíos y Musulmanes: “Este Año Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga más abiertos al diálogo para conocerlas y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación“ (n. 23).
El deseo del Papa es que este Año, vivido también en la compartición de la misericordia de Dios, pueda convertirse en una oportunidad para “vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida…” […]
En este Año Jubilar la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: «Acuérdate, Señor, de tu misericordia y de tu amor; que son eternos ».


lunes, 14 de septiembre de 2015

Cine-fórum: UN PASEO PARA RECORDAR

SINOPSIS



Cada primavera, en la pequeña ciudad portuaria de Beaufort, en Carolina del Norte, Landon Carter (Shane West) rememora su último año en el Instituto de Beaufort y se acuerda de Jamie Sullivan (Mandy Moore), la chica que cambió su vida. Jamie era la última persona de la que podría pensarse que Landon se enamorase. Seria y conservadora, Jamie era todo menos fría, y no le importaba. Su confianza en sí misma no dependía de la opinión de los demás. Hija del ministro bautista del pueblo, a Jamie no le importaba decir a los demás que su fe era lo más importante en su vida, incluso si eso le suponía perder algunos amigos. Landon era uno de tantos: un tío temperamental, desnortado, que destacaba en el instituto por su aspecto y su carácter. A sus amigos les divertía burlarse de todos cuantos no eran como ellos y solían criticar a Jamie por su vestimenta sobria y su conducta diferente. Landon carecía de planes de futuro y de fe en sí mismo. Una noche, una travesura que Landon y sus amigos habían organizado para divertirse se tuerce terriblemente y termina con un chaval ingresado en el hospital. Como castigo, se obliga a Landon a hacer de tutor de un estudiante novato los fines de semana, y a tomar parte en la representación de primavera del Club Dramático. Las actividades contribuyen también a acercarlo a Jamie, que ya venía trabajando como tutora voluntaria y que tenía un papel importante en la obra. Muy pronto, en contra de sus expectativas personales y entre la sorna de sus amigos, Landon se enamora de esta chica aparentemente gris que tiene una pasión por la vida que él no había imaginado nunca. La cercanía pone a prueba todo aquello en lo que creen. Sobre todo, pondrá a prueba el poder del amor y la fe para transformar la vida en algo digno de vivirse.


1.- ¿Qué es para ti la amistad?
2.- ¿Qué personas consideras tus amigos?
3.- ¿Qué actitudes personales facilitan la relación con los demás y qué actitudes la  hacen más difícil? Haz una lista.
5.- Lee los textos y responde a las preguntas:
* Lc. 21, 1-4: la ofrenda de la viuda. Jesús no se queda en las apariencias, mira el corazón de la persona. Jesús no ensalza las grandes obras o los grandes éxitos, sino que valora a las personas por su corazón. ¿Cómo juzgo a los demás? ¿Me quedo en las apariencias o soy capaz de pensar qué les ha podido llevar a hacer lo que hacen? ¿Por qué criticamos más que alabamos?

* Lc. 19, 1-9: Zaqueo. Jesús busca el bien de todos y no humilla cuando corrige. Jesús no le echa en cara el mal que está haciendo. Le llama por su nombre, se hace cercano, se autoinvita a su casa, y desde el amor, le ayuda a reconocer su mal... Entendemos que un buen amigo corrige y se deja corregir, porque sabe que se busca e bien de aquéllos a los que se quiere. ¿Quiénes son las personas que más nos corrigen? ¿Por qué crees que lo hacen? ¿Aceptamos lo que nos dicen? 
6.- Lee cada párrafo y escribe a continuación qué enseñanza nos ofrece para la vida o lo que te llama la atención.
1. Landon vive como encapsulado en sí mismo, mirándose el ombligo y no es capaz de interesarse por las personas. De su antigua novia Belinda sólo le interesó su cuerpo. En cuanto dejó de apetecerle, rompió su relación de pareja, sin pensar en los sentimientos de ella.

2. Aparentemente, Jamie renuncia a divertirse como los demás jóvenes de su edad; por ello, sus compañeros la tachan de “reprimida” y se burlan de ella. Cuando alguien renuncia a algo apetecible y valioso sin una buena razón, se queda en vacío y podríamos llamarla “reprimida”. Jamie, no coloca en primer lugar su instinto sexual, sino la creación de un amor verdadero y de alta calidad. Jamie no juega con su cuerpo porque sabe que jugar con el cuerpo es igual a jugar con la persona.

3. Landon aprende a no a querer a Jamie para su propio disfrute sino a buscar su bien. Sabe vencer su instinto cuando la abraza sin buscar su inmediata satisfacción. En un momento de ternura entre ambos, Landon deshace de repente el abrazo y le pide disculpas. El deseo sexual es algo normal, pero tiene que ser integrado en un proyecto superior de cariño generoso y de respeto a la otra persona, que no puede ser un mero objeto de disfrute.

4. Por amor, Landon aprende a ser generoso y no buscarse a sí mismo, su propio bien únicamente. Surge en su vida un valor noble: sólo piensa en la felicidad de Jamie e intenta satisfacer todos sus deseos. Sabe que ella lo va a dejar, debido a su enfermedad incurable, y es obvio, que de su relación con ella, no puede obtener ningún beneficio para él.

5. El “enamoramiento” es la atracción sentimental de una persona hacia otra y es independiente de la voluntad. Nadie puede decidir cuándo va a sentirse atraído, ni por quién. Pasa y ya está. Pero las personas tenemos que decidir qué hacer con esa pulsión. El instinto en el hombre se puede llamar “pulsión” ya que a diferencia de otros seres vivos, el hombre puede controlar sus instintos/deseos a través de su voluntad y su razón. Para que el enamoramiento se convierta en verdadero amor, debemos seguir un proceso. Hay que probar el amor hacia la otra persona sobre todo, también en las dificultades y circunstancias favorables o menos favorables.

6. Los compañeros se burlan del entorno de Jamie, a los que llaman “lectores de Biblias y portadores de crucifijos, que se sienten elegidos de Dios”. Pero Jamie tiene una relación con Dios cercana y confiada, hasta para enfadarse con Él cuando no lo entiende: “No necesito un motivo para estar furiosa con Dios”. Por otra parte, Jamie y su padre no están de acuerdo en todo y son capaces de dialogar sobre la libertad de cada uno: “Los chicos como ése tienen expectativas. Ya conoces mis normas y no van a cambiar” – dice el padre– “Quizá no te importe lo que yo diga o piense, pero ten en cuenta la opinión de Dios”. A lo que Jamie responde: “Creo que lo que quiere es que yo sea feliz”.

7.- Jamie es cristiana, de confesión protestante, es además hija de un pastor protestante:
1.- ¿Cómo es su fe?
2.- ¿Cómo vive y expresa su fe? ¿Hay algunas escenas en las que Jamie manifiesta su fe? ¿Cuáles?
3.- ¿Qué le comporta su fe? ¿Vive contracorriente? ¿Por qué?
4.- ¿Cómo afronta Jamie la vida con sus dificultades y problemas? ¿y con su enfermedad?
5.- ¿Qué papel juega la fe entre Landon y Jamie? Se ve claro en el argumento de la película que el amor puede transformar a las personas. ¿Qué relación hay entre fe y amor? ¿Hasta que punto es la fe de Jamie, (su modo de concebir la vida, de asumirla hasta las últimas consecuencias) la que  transforma a Landon?
6.- Jamie esperaba un milagro ¿Cuál era? En realidad ¿Cuál fue el verdadero milagro?. ¿Qué papel juega la fe en Jesucristo en la vida de las personas? 







lunes, 7 de septiembre de 2015

El Gran Pequeño - Trailer Oficial


El Gran Pequeño (Little Boy) es un drama ambientado en los años 40, 
en una pequeña ciudad de EE.UU.,
acerca de un niño de 8 años de edad apodado Little Boy. 
Rechazado y molestado por los niños de la ciudad por su inusual baja estatura, 
el único amigo del pequeño es su padre, James.


Little Boy es la nueva película del director Alejandro Monteverde, producida por Eduardo Verástegui.
Es un "cuento para adultos", como dice Verástegui, una película que nos toca el corazón y nos plantea cuestiones como la fe, la providencia de Dios, la esperanza y la importancia de la caridad.
Pepper es un niño de baja estatura, que es discriminado en su pequeño pueblo de California y no tiene amigos. Sin embargo se apoya en su padre, su héroe, su único amigo. Todo cambia cuando su padre, James, tiene que ir a la guerra en vez de su hermano mayor y es capturado por los japoneses. Pepper, llamado "Little Boy" escucha en la homilía de la misa que la fe, aunque sea del tamaño de un grano de mostaza, puede "mover montañas" y conseguir lo imposible y le pregunta a su párroco cómo tener más fe. El Padre Oliver le entrega una "lista ancestral", la lista de las obras de misericordia corporales, explicándole que si realiza esas buenas acciones su fe aumentará. Además añade una acción especial para él: "ser amigo de Hashimote", un japonés que es discriminado en el pueblo, ya que "tiene la cara del enemigo". "Little Boy" se empeña, con la ayuda del sacerdote, su madre y especialmente de Hashimoto en cumplir la lista para que su padre regrese.


Cristianos perseguidos

Este videoclip de Fresh Sánchez (Toledo), StelioN (Valencia) y Athenas (Argentina) y la colaboración de Ayuda a la Iglesia Necesitada, pretende concienciar del drama que sufren muchos cristianos. Ganó el 1er Premio de la Fundación Cari Filii 2015.


"Francico. El padre Jorge". Tráiler oficial


Un recorrido por la vida del Papa Francisco, 
desde su vocación siendo un joven hasta su elección como Papa.Un camino nada fácil de incomprensiones y dificultades, denunciando los atropellos de la dictadura argentina, trabajando en las villas de emergencia, en las luchas contra la prostitución, el trabajo esclavo, la droga y la corrupción se encuentre donde se encuentre. Una vida llena de fe, ilusión y compromiso. El estreno de la película está previsto para el 10 de septiembre de 2015. Ya podemos hacer cola...