sábado, 17 de febrero de 2018

MENSAJE DE CUARESMA 2018 DEL PAPA FRANCISCO


Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018, 06.02.2018

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12)

Queridos hermanos y hermanas:
            Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión»,[1] que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.
            Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12).
            Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.
Los falsos profetas
            Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?
            Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.
            Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.
Un corazón frío
            Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo;[2] su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?
            Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos.[3] Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.
            También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.
            El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.[4]
¿Qué podemos hacer?
            Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.
            El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos,[5] para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.
            El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?[6]
            El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.
            Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.
El fuego de la Pascua
            Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.
            Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.
            En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu»,[7] para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.
            Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.
Vaticano, 1 de noviembre de 2017  
Solemnidad de Todos los Santos


jueves, 1 de febrero de 2018

Cine: Mi nombre es Khan


Durante el presente curso he visto en clase Mi nombre es Khan, (Karan Johar, 2010), una producción bollywoodense que aborda algunos temas muy actuales relacionados con la asignatura de Religión: la tolerancia y el diálogo interreligioso, la convivencia, el perdón,  la solidaridad, etc.

Una historia en tres partes

La trama puede dividirse en tres partes: una primera que abarca la infancia y juventud del protagonista, Rizvan Khan, un joven musulmán indio que padece una modalidad de autismo llamada "Síndrome de Asperger"A la muerte de su madre viaja a Estados Unidos a reunirse con su hermano y se dedica a trabajar como comercial de productos de belleza. Conoce entonces a Mandira, una joven hindú divorciada y con un hijo adolescente, logrando casarse con ella, venciendo así los prejuicios en torno a las uniones entre hindúes y musulmanes.

La historia da un giro inesperado cuando ocurre el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York (Septiembre del 2001). Los Estados Unidos se declaran en guerra contra el régimen talibán de Afganistán y el islamismo radical. En este contexto la comunidad musulmana comienza a padecer el fuerte rechazo social de sus vecinos. La familia de Khan no escapa de esta situación, que tiene repercusiones incluso en su economía. El hijo de Mandira sufre el acoso de sus compañeros de instituto. La tensión llega al extremo cuando el chico recibe en una cancha una brutal paliza que acaba con su vida. 
La última parte de la película comienza cuando Mandira, bajo el shock emocional de la violenta muerte de su hijo, expulsa a Khan de su casa, diciéndole que sólo puede regresar cuando vea al Presidente y le diga que él no es un terrorista. Se inicia así un largo periplo del protagonista por las carreteras de Estados Unidos intentado cumplir el objetivo que le propuso su esposa. Varios hechos van jalonando su camino, conoce a una mujer y a su hijo en un poblado del sur, participa en una ceremonia cristiana, es confundido con un terrorista, arrestado, y finalmente puesto en libertad. Cuando parece que se va acercando a su meta, se desvía para ayudar a sus amigos del sur, cuyo poblado ha sido destruido por unas inundaciones. Su acción solidaria despierta la admiración de muchos, llegando su caso a la opinión pública.

Después de recuperarse de un intento de asesinato por parte de un islamista radical, en la última escena Khan, de nuevo con Mandira, logra por fin ver al Presidente y decirle la frase tantas veces repetida "Mi nombre es Khan y no soy un terrorista".

Gente buena, que hace cosas buenas; gente mala, que hace cosas malas

Todo el guión de la película parece resumirse en una frase memorable que le enseña la madre al joven Khan para explicarle que no hay diferencias entre hindúes y musulmanes: "Sólo hay gente buena, que hace cosas buenas y gente mala, que hace cosas malas" 
Son las acciones concretas que realizan las personas las que definen su talante moral, más allá de sus diferencias religiosas o culturales. Esta idea me hace recordar las veces que Jesús puso como ejemplo a los samaritanos, precisamente por sus buenas acciones. El ejemplo clásico sería la Parábola del Buen Samaritano (Lc. 25, 10-37).

¿Son iguales todas las religiones?

Viendo la película con los alumnos, se suscitó el tema de las diferencias entre las religiones. Algunos chicos, influenciados por ciertas tesis relativistas que van cundiendo en occidente, afirmaban que da lo mismo ser cristiano o musulmán o hindú, que lo importante es hacer el bien a los demás, trabajar por la paz, ser solidarios, etc. La idea parece atractiva: una igualdad religiosa que anulara las diferencias entre nosotros, sin que ninguna religión tenga la pretensión de presentarse ante las demás como la única verdadera.

Respetando la libertad de conciencia, y el derecho de cada quien a vivir conforme a sus creencias, sin negar tampoco los valores espirituales y humanos que hay en otras tradiciones religiosas, como cristiano no puedo menos que afirmar que en el misterio de Jesús de Nazaret se nos ha dado la plenitud de la revelación de Dios en la historia. Por Jesucristo, y en Jesucristo, el hombre alcanza su identidad más profunda, hijo de Dios y hermano de los hombres. En él la humanidad entera es reconciliada con el Padre y los hombres derriban los muros del odio que han construido entre sí. 
La Iglesia promueve el diálogo entre las religiones y la tolerancia, defiende el derecho a la libertad religiosa y de conciencia, valores todos ellos inherentes a la dignidad humana, pero lo hace desde su propia identidad, convencida de que ella es depositaria y anunciadora de la gracia de la salvación para hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo, y nación,.... porque Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (1 Tim 2,4)  

Enseñemos a los alumnos a valorar y respetar todas las religiones, a dialogar con otras cosmovisiones del mundo, pero sin dejar de señalar que los cristianos estamos convencidos que en nuestra propia tradición religiosa se encuentra la revelación/salvación plena de Dios en la historia, y también del ser humano y de su dignidad.                                                                                                                              

CUESTIONARIO  "MI NOMBRE ES KHAN"

1. Haz un breve resumen de la película, señalando lo que sucede en las tres etapas claves de la historia:
a) Desde la infancia de Khan en la India hasta el ataque terrorista de las Torres de Nueva York;
b) Después del atentado terrorista hasta la muerte violenta del hijo de Mandira, la esposa de Khan;
c) Desde la muerte del chico hasta que el protagonista logra por fin hablar con el presidente.

2. Características del personaje principal: Rizvan Khan
2.1. ¿Qué trastorno padece y como le afecta en sus relaciones con los demás?
2.2. ¿Cómo enfrenta su situación? ¿Se siente integrado en la sociedad? Personas que le ayudan: su madre, la esposa de su hermano, Mandira, etc.
2.3. ¿Qué valores demuestra como persona a lo largo de la película?

3. La madre de Khan enseña a su hijo a superar los odios raciales y religiosos: “No hay diferencias entre musulmanes e hindúes, sino gente buena que hace cosas buenas y gente mala que hace cosas malas” ¿Qué opinas de este principio de convivencia? ¿Se aplica hoy día a nivel de las relaciones entre pueblos y culturas? ¿Y en nuestra propia comunidad?

4. En la película aparece el problema del terrorismo. La tradición cristiana nos enseña que todos los seres humanos, sea cual sea nuestra religión, tenemos una dignidad humana común. Esa dignidad conlleva el respeto por la libertad de la conciencia, y por las diferencias individuales. También el derecho a la libertad religiosa: ¿Se puede obligar a alguien abrazar una idea o religión? ¿Tendría algún valor esa “conversión”? ¿Se puede prohibir a alguien que profese pública y libremente su religión? ¿Qué significa la tolerancia religiosa?

5. El problema de la violencia social, y el acoso entre iguales, aparecen en varios momentos en la película: ¿cuáles son las causas que producen esa violencia y qué consecuencias tiene en la vida de las personas? ¿Qué podemos hacer para prevenir y erradicar la violencia que generan los prejuicios entre los seres humanos?

6. En la película aparecen varios ejemplos de acciones solidarias que rompen la lógica de la violencia y los prejuicios: ¿Puede la solidaridad crear puentes entre los seres humanos? ¿Cómo? Razona tu respuesta.

domingo, 28 de enero de 2018

Fechas Semana Santa 2018


Las fechas de la Semana Santa se determinan a partir del calendario lunar. Así, el domingo posterior a la primera luna llena después del inicio de la primavera en el hemisferio norte es el Domingo de Pascua (también llamado de Gloria o de Resurrección), que puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril. A partir de ahí se distribuyen el resto de fechas, que en el 2018 quedan así:

Domingo de Ramos: 25 de marzo


Lunes Santo: 26 de marzo


Martes Santo: 27 de marzo


Miércoles Santo: 28 de marzo


Jueves Santo: 29 de marzo


Viernes Santo: 30 de marzo


Sábado Santo: 31 de marzo


Domingo de Resurrección: 1 de abril


Lunes de Pascua: 2 de abril

Partiendo del Domingo de Pascua también se fijan los días de Cuaresma y, en consecuencia, del Carnaval. La Cuaresma, que consta de 40 días, empieza el Miércoles de Ceniza -que este año es el 14 de febrero- y termina el Jueves Santo -29 de marzo- (los domingos no se incluyen). Por tanto, el sábado de Carnaval es el 10 de febrero.


El cambio de las fechas de Semana Santa condiciona la actividad económica, el turismo, el comercio y el calendario escolar. Esta inestabilidad acabaría si sale adelante el plan del papa Francisco de establecer una fecha fija para la Pascua (el segundo o el tercer domingo de abril), para que deje de depender de conjunciones astrales.

La historia de Dios


La historia de Dios - Morgan Freeman - Mas allá de la muerte.



“La historia de Dios” narrada por Morgan Freeman en pretende encontrar, precisamente a Dios. Con las preguntas de base: ¿Quién es? ¿De dónde vino? ¿Por qué existe el mal? ¿Hay vida después de la muerte? se trata de un programa de seis episodios de una hora donde se recorre el mundo para narrar el sentido, el origen y el misterio de las religiones.
Más allá de la muerte


Cielo e infierno


¿Quién es Dios?


La creación


¿Por qué existe el mal?


El poder de los milagros



lunes, 1 de enero de 2018

Peli: ¿Qué hacemos con Maisie?. Las verdaderas claves de la maternidad

La maternidad y la paternidad son conceptos más amplios que los ligados a lo meramente biológico. De hecho, no siempre las personas que tienen hijos se sienten o se comportan como padre o madre. En este mes de mayo miramos a María como madre, pero también a las madres del mundo que viven su maternidad. Esta propuesta, la película “¿Qué hacemos con Maisie?” nos va a servir para reflexionar sobre la maternidad y para ayudar a nuestros alumnos a descubrir la maternidad de María y también qué significa ser padre o ser madre.

Contexto curricular

  • Bloque 3. Jesucristo, cumplimiento de la Historia de la Salvación
    • Contenido: Dios elige a María para que Su hijo se haga hombre
    • Criterio de evaluación: 1. Conocer y valorar la respuesta de María a Dios.
    • Estándar de aprendizaje 1.1. Identifica a María y a José como comunidad en la que Dios se hace presente entre los hombres.
Estos aspectos nos ayudan a contextualizar la película. También podemos relacionarlo con temas transversales como la igualdad de género o el maltrato infantil.
Por ello, proponemos esta película para trabajarla sobre todo en ESO y Bachillerato.
 Crítica 
En medio de superproducciones megalómanas hechas con muchos medios y una gran dosis de efectos especiales, el espectador agradece también un cine sencillo, humano y sincero, que toque el corazón no por folletines románticos y azucarados sino por la sinceridad y cercanía de las historias que nos ofrece. Tal es el caso de “¿Qué hacemos con Maisie?”, película dirigida por Scott McGehee y David Siegel que aborda el tema de los hijos de las parejas rotas.
La película nos narra la historia de una niña de 6 años que vive con amargura el divorcio de su madre (Julianne Moore), una cantante del rock and roll, con sus giras, sus viajes y sus peculiares amigos, y su padre (Steve Coogan), un marchante de arte colgado del teléfono, sempiterno viajante para hacer negocios. Mientras la pequeña va buscando sentirse amada, sus progenitores contraen matrimonio con otros cónyuges (Lincon y Margo, felizmente interpretados por Alexander Skargard y Joanna Vanderham) a los que van a utilizar para cuidar a su hija y despreocuparse de ella.
Estamos ante una película correcta y limpia, que se ve con agrado desde el principio. La fotografía de Giles Nuttgens es exquisita y todo está perfectamente ensamblado en un buen montaje y en una realización hecha con mucho oficio por sus directores. Lo que seduce y atrapa de este filme es, sin duda, la historia que nos cuenta ya que tiene una extraordinaria y triste cercanía con nuestra realidad cotidiana.
El drama de los niños que viven desorientados la separación de sus padres es un hecho que vemos con mucha frecuencia. Si toda separación es traumática y supone un fracaso en un proyecto común, cuando los cónyuges no consiguen acuerdos cordiales sobre sus hijos, a estos se les condena a unos vaivenes afectivos que dejan una huella muy profunda.
Esto es lo que vive Maisie. Ella quiere a su madre y adora a su padre, por eso no comprende que ya no vivan juntos, pero está dispuesta a perdonarles una y otra vez, ya que es incapaz de imaginar que sus padres, su referencia, el lugar donde se ancla su afecto, son inmaduros y no saben qué hacer con su hija para vivir una vida independiente y sin compromiso.
La película nos muestra los vaivenes de Maisie, las idas de una casa a otra, de unos brazos a otros, de regalos y comidas caprichosas y de habitaciones surtidas de juguetes y entretenimientos, pero vacías de ternura.
La niña no puede tener amigas, es dejada con prisas por el padre o por la madre que se reprochan permanentemente el tiempo que la han tenido cada uno. “A mí no me toca” o “Es tu problema” son frases que llegan a los oídos de la pequeña y que van calando en su alma.
Y aquí está la grandeza del filme, en que el problema que plantea lo hace desde el punto de vista de la niña, no de los adultos. Cuando los padres discuten, Maisie mira;, cuando tiene que encontrarse con las nuevas parejas o incluso cuando es abandonada por descuido en el trabajo de un adulto, Maisie sigue mirando. Esa mirada, esos ojos, hablan por sí solos. La mirada de la niña Onata Aprile es absolutamente extraordinaria. Los directores se recrean en unos ojos que, por sí solos, reflejan el deseo de amor, la fragilidad, la esperanza y la soledad de una criatura necesitada de seguridad y afecto.
En un mundo como el nuestro, en el que se está banalizando el amor, la relación familiar, la fidelidad y la entrega, “¿Qué hacemos con Maisie?” se convierte en un alegato en favor de la dignidad de los niños y niñas víctimas de la inmadurez o el fracaso de sus padres. Ante la mirada de Maisie, todos —padres o no— nos sentimos observados e interrogados. ¿No se estarán convirtiendo los niños en un estorbo?, ¿no estaremos dejando su educación en manos de otros?, ¿no los llenamos de cosas y los vaciamos de atención?, ¿no estaremos dedicando mucho tiempo a nosotros mismos mientras les robamos el tiempo que les debemos?…
Estas y otras muchas preguntas nos suscita esta película sencilla, profunda y bien contada. Y un cine que nos lleva a preguntarnos cosas para ser mejores siempre merece nuestro aplauso.

Propuesta didáctica

  • ¿Te sientes identificado/a con alguno de los personajes que aparecen en la película? ¿Por qué?
  • Trata de imaginar cómo se sienten los tres personajes principales (Maisie, su padre, su madre) y los secundarios (las parejas). ¿Serías capaz de interpretar sus sentimientos?
  • Uno de los elementos más valiosos que poseemos es el tiempo. Quizá para los padres de la niña, aunque en el mundo de sus intenciones su hija fuera la prioridad, a la hora de la verdad su tiempo estaba invertido en sus proyectos. Analiza tu vida: ¿En qué inviertes tiempo de verdad? ¿Responde a tus intenciones o; precisamente lo que más tiempo te quita es lo que no entra dentro de tus intenciones?
  • Haz la destreza de pensamiento Compara y contrasta:
    • ¿En qué se parecen la familia de Nazaret y la familia formada por MaiseMaisie y sus padres y madres?
    • ¿En qué se diferencian?
    • ¿Qué conclusiones sacas?
  • Compartid usando la estructura cooperativa 1-2-4:
    • En la fase 1: Haced la destreza personalmente.
    • En la fase 2: Compartid con vuestro compañero y mejorad vuestros argumentos.
    • En la fase 4: Poned en común todos los elementos que habéis descubierto y, con las conclusiones que habéis extraído, elaborad un mural que ayude a tomar consciencia de que la familia requiere también dedicar tiempo a su cuidado.
http://profesoresreligioncatolica.edebe.com/las-verdaderas-claves-la-maternidad/#more-1067

Peli: "Lo que de verdad importa".

Todos tenemos un don, y son los otros los que nos ayudan a descubrirlo. Tener un don no es un privilegio, es un compromiso. Quizá sea este el mensaje más importante de la película, y un hecho fundamental que encaja directamente con nuestra asignatura de Religión Católica.
Esta película, por su temática religiosa y por la presentación paulatina que va haciendo de la vida espiritual, puede servir como complemento de trabajo en las aulas, especialmente a partir de 5.º y 6.º de EP y en ESO y BACH.
La relación con los contenidos curriculares tiene que ver con:
  • Bloque I: Sentido religioso del Hombre
    • La Creación como don de Dios
    • La búsqueda del sentido de la vida: lo que de verdad importa
    • Las preguntas importantes de la vida: ¿quién soy?, ¿qué papel tiene Dios en mi vida?
  • Bloque II: La Revelación, Dios interviene en la historia
    • Acción de Dios a través de sus mediaciones
    • El ser humano, manifestación de Dios
  • Bloque III: Jesucristo, cumplimiento de la historia de la salvación
    • El mensaje de Jesús: parábola de los talentos
    • Los milagros de Jesús, sentido de los milagros

Crítica 

  • Director: Paco Arango
  • Guion: Paco Arango
  • Música: Nathan Wang
  • Fotografía: Javier Aguirresarobe
  • Reparto: Oliver Jackson-Cohen, Camilla Luddington, Jonathan Pryce, Jorge García
Hace unos años el director Paco Arango debutó en el cine con Maktub, una película en la que se contaba la historia de amistad, inspirada en un hecho real, entre un buen hombre y un adolescente con cáncer.
El filme dedicó muchos de sus beneficios a la Fundación Aladina, fundación que trabaja con niños que sufren cáncer y que el mismo Arango preside.
Años después vuelve con Lo que de verdad importa, película que combina el realismo mágico, el sentido del humor y el drama, y que es un filme sencillo, simpático, muy agradable de ver y profundamente humano. Es precisamente esa vocación moralizante de la película la que ha sido maltratada por la crítica y muy bien acogida por el público.
La película cuenta la historia de Alec, un mecánico británico que vive una vida superficial y vacía. Es un joven vividor, mujeriego e irresponsable. Acuciado por las deudas del juego, acepta la invitación de un extraño tío suyo (muy parecido al de Qué bello es vivir de Frank Capra) que le propone ir un año a vivir a Nueva Escocia a cambio de pagar sus deudas.
Sin entender prácticamente nada, Alec emprende un viaje de huida a Canadá y se instala en un pequeño pueblo costero. Allí descubrirá que hay en su vida una capacidad de sanar enfermedades que desconocía por completo. Ese don que tiene será para él un compromiso que va a complicarle la vida.
La película cuenta de entrada con la complicidad del espectador que, gracias a la publicidad, ya sabe que va a ver un filme cuyos beneficios se dedican íntegramente a la fundación Aladina.
Los momentos cómicos están dosificados y poco a poco la narración va ganando en profundidad. Fallos de guion y de ritmo no desmerecen a una obra pensada para conmover y animar a ser mejores. Los efectos musicales que pretenden subrayar los momentos chistosos infantilizan algo la narración, pero pronto se perdonan por la buena intención de la película.
Hay, eso sí, una reflexión importante: todos tenemos un don, y son los otros los que nos ayudan a descubrirlo. Tener un don no es un privilegio, es un compromiso que puede complicar la vida del que lo posee pero dar sentido a su existencia. Alec experimentará que rechazar por pura comodidad el don que se le ha concedido comporta no estar bien con uno mismo. Los actores están bien; ejercen de simpáticos vendedores de “buen rollo” y humanidad.
La fotografía espléndida de Javier Aguirresarobe retrata un paisaje bucólico lleno de personas buenas que, a pesar de sus historias de sufrimiento, siempre están dispuestas a acoger al desconocido y a confiar en él.
En tiempos en los que sacar a la luz lo religioso parece un tabú o propio del fanatismo más retrógrado, se agradece que el filme hable de Dios con toda naturalidad y sencillez. Una dimensión espiritual (poco profunda, eso sí) recorre el metraje de una película que invita a ser mejores personas y a valorar más lo que somos y a los seres humanos que están cerca.
Al final aparecen imágenes de Paul Newmann, “ángel” al que va dedicada la película, y de los niños y niñas con cáncer que son acompañados por voluntarios. Didácticamente Arango nos viene a decir que hay muchas personas que tienen un don, que existen los ángeles solidarios y que cada espectador, si mira en su interior, puede descubrir ese don particular que tendrá que entregar a los demás.
No es una obra redonda, pero es una buena película para una mejor causa. Es una invitación a la fraternidad, a la entrega, al voluntariado… Allí es donde descubrimos lo que de verdad importa. Y, no hay duda, si gana la solidaridad, gana también el cine.

Algunas propuestas para trabajar en clase

  • ¿Cuáles son tus dones?
  • ¿Qué haces con ellos?
  • Leed juntos la parábola de los talentos… El protagonista de la película no se identifica siempre con el mismo personaje de los talentos. Seleccionad escenas, frases e ideas de la película que lo sitúen en cada uno de los tres personajes. ¿Cuándo es el de los 10 talentos, el de los 2 o el que entierra sus talentos?
  • Acerca de los talentos… ¿Qué harías tú si tuvieras su poder?
  • ¿Qué papel tiene Dios en toda la película? ¿Por qué crees que sucede esa historia?
  • El director ha decidido donar todo el dinero que se recaude con la película para una causa solidaria. Investigad acerca de dónde irá el dinero y reflexionad juntos. ¿Qué mueve a una persona a hacer este tipo de gestos? ¿Qué te parece a ti?
  • Seleccionad algunas frases de la película, dibujadlas en grande y razonad sobre el sentido de lo importante de la vida. Lanzadlas a la red para que se cargue de mensajes positivos.
  • Compara al protagonista con los milagros de Jesús. ¿En qué se parece? ¿En qué se diferencia?
  • Mira el título… ¿qué crees que es lo que de verdad importa?
http://profesoresreligioncatolica.edebe.com/lo-verdad-importa-clase-religion/#more-1019

OTRAS PROPUESTAS DE CINE ESPIRITUAL

Otras propuestas de cine espiritual:

01. ¡Esto es ritmo! (Descárgatelo AQUÍ)
02. Juno (Descárgatelo AQUÍ)
03. Lars y una chica de verdad (Descárgatelo AQUÍ)
04. Spider Man 3 (Descárgatelo AQUÍ)
05. Slumdog Millonaire (Descárgatelo AQUÍ)
06. Gran Torino (Descárgatelo AQUÍ)
07. La ola (Descárgatelo AQUÍ)
08. El hijo de Rambow (Descárgatelo AQUÍ)
09. La vida secreta de las abejas (Descárgatelo AQUÍ)
10. El valiente Despereaux (Descárgatelo AQUÍ)
11. Invictus (Descárgatelo AQUÍ)
12. The Blind Side (Descárgatelo AQUÍ)
13. Amazing Grace (Descárgatelo AQUÍ)
14. El concierto (Descárgatelo AQUÍ)
15. Cartas a Dios (Descárgatelo AQUÍ)
16. Planet 51 (Descárgatelo AQUÍ)
17a. Bella Guia Alumno (Descárgatelo AQUÍ)
17b. Bella Guia Profesor (Descárgatelo AQUÍ)
18. El discurso del Rey (Descárgatelo AQUÍ)
19. En un mundo mejor (Descárgatelo AQUÍ)
20. Encontrarás dragones (Descárgatelo AQUÍ)
21. De dioses y hombres (Descárgatelo AQUÍ)
22. The Way (Descárgatelo AQUÍ)
23. El secreto del libro de Kells (Descárgatelo AQUÍ)
24. La invención de Hugo (Descárgatelo AQUÍ)
25. Prefiero el Paraíso (Descárgatelo AQUÍ)
26. Soul Surfer (Descárgatelo AQUÍ)
27. Maktub (Descárgatelo AQUÍ)
28. Profesor Lazhar (Descárgatelo AQUÍ)
29. Superbrother (Descárgatelo AQUÍ)
30. El juego perfecto (Descárgatelo AQUÍ)
31. La vida de Pi (Descárgatelo AQUÍ)
32. Los miserables (Descárgatelo AQUÍ)
33. Moscati, el médico de los pobres (Descárgatelo AQUÍ)
34. October Baby (Descárgatelo AQUÍ)
35. Una aventura extraordinaria (Descárgatelo AQUÍ)
36. El origen de los Guardianes (Descárgatelo AQUÍ)
37. El medallón perdido (Descárgatelo AQUÍ)
38. Gravity (Descárgatelo AQUÍ)
39. 12 años de esclavitud (Descárgatelo AQUÍ)
40. Incondicional (Descárgatelo AQUÍ)
41. Un dios prohibido (Descárgatelo AQUÍ)
42. Blanca como la leche, roja como la nieve (Descárgatelo AQUÍ)
43. Maléfica (Descárgatelo AQUÍ)
44. El pequeño ángel (Descárgatelo AQUÍ)

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